Yibuti y el nuevo tablero geopolítico para Chile
Mientras Chile concentra su mirada en el Pacífico, en apenas 23.000 km² de África se está rediseñando el orden internacional que conocíamos. Yibuti se ha transformado en un escenario sin precedentes donde las fuerzas armadas de China, Estados Unidos, Francia y Japón conviven en una tensión constante. Este enclave estratégico custodia la «Puerta de las Lágrimas», el estrecho de Bab el-Mandeb, por donde transita hasta el 20% del comercio marítimo global y que hoy define quién ostenta el poder real en las rutas de suministro.
Para Chile, ubicado en el extremo sur del mundo, esta situación representa un desafío de supervivencia estratégica. Con el 60% de nuestro comercio exterior dirigido hacia Asia, cualquier incidente o error de cálculo en el Cuerno de África golpea directamente nuestra estabilidad económica y los precios internos. La competencia sistémica entre Washington y Beijing nos obliga a abandonar la neutralidad pasiva para evitar quedar atrapados entre las exigencias de seguridad de uno y los intereses comerciales del otro.
Augusto Scarella propone cinco movimientos urgentes para nuestro país, que incluyen desde la diversificación de rutas comerciales hasta el fortalecimiento de una inteligencia estratégica propia e independiente. El mundo unipolar ha quedado definitivamente atrás y las reglas del nuevo juego se están escribiendo mientras se juega.